
Principales cualidades del Aceite de Oliva Virgen
Está comprobado que el Aceite de Oliva Virgen es ideal para las
frituras pues resiste las altas temperaturas y así lo podemos
utilizar un mayor numero de veces en nuestra cocina.
Es auténtico zumo de aceitunas sanas, completamente natural,
sin aditivos ni conservantes. No ha sufrido proceso alguno de
refinado, sus propiedades beneficiosas para la salud y para la
alimentación justifican ampliamente el precio de este producto
regalo de la naturaleza.
El Aceite de Oliva Virgen es –sin duda- el más natural de
todos los aceites; se trata de un producto protector y regulador
del equilibrio de nuestra salud.
La investigación científica confirma que el aceite de oliva
virgen:
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Reduce el nivel de colesterol.
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Disminuye el riesgo de infarto
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Reduce las probabilidades de trombosis arteriales.
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Disminuye la acidez gástrica.
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Ofrece una acción eficaz de protección contra úlceras y
gastritis.
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Estimula la secreción de la bilis, y es el mejor absorbido
por el intestino.
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Regula el tránsito intestinal.
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Beneficia nuestro crecimiento óseo y permite una excelente
mineralización del hueso.
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Es el más conveniente para prevenir los efectos
deterioradores de la edad sobre las funciones cerebrales y
sobre todo el envejecimiento de los tejidos y de los órganos
en general.
Ayuda a mejorar el nivel de colesterol
La subdivisión entre colesterol bueno y malo hace referencia a
las lipoproteínas que lo transportan. El nivel de LDL (Low
Density Lipoprotein), que llevan el colesterol a los tejidos,
aumenta en presencia de un exceso de este último. Los HDL (High
Density Lipoprotein) transportan, en cambio, este exceso al
hígado que procederá a eliminarlo por las vías biliares. Por
esta razón los HDL desarrollan una acción protectora respecto a
la arteriosclerosis: como más alta sea la tasa, más se aleja el
colesterol. Las grasas poliinsaturadas (características de los
aceitas de semillas) se han demostrado capaces de bajar el
colesterol hemático, actuando pero indiferentemente sobre los
LDL y HDL. El ácido oleico, monoinsaturo (contenido en el aceite
de aceituna en porcentaje del 75%), actúa reduciendo
exclusivamente el nivel de LDL y aumentando el de HDL.
Aceite y cosmética
Al médico turco Claudio Galeno (129-199 D.C.) debemos la
aparición de la primera crema hidratante para la piel, al
descubrir que mezclando Aceite de Oliva con agua y cera vegetal
se obtenía una refrescante crema. Observando que -aplicándola
sobre la piel- confería a ésta una gran elasticidad, vio la
posibilidad de esta aplicación.
Otra de las aplicaciones que se conoce desde antiguo del
Aceite de Oliva para mantener la piel elástica y tersa, consiste
en añadir al agua del baño 1/2 Dl. de leche mezclado con la
misma cantidad de Aceite de Oliva. Indudablemente, siguiendo con
rigor este tratamiento, nuestra piel adquirirá una notable
suavidad.
Tomando Aceite de Oliva crudo en los aliños, también
conseguimos que nuestra piel se aclare, se suavice y tome un
atractivo y natural brillo.
Específicamente para las manos, existe otro práctico truco: Para
conseguir una importante hidratación en nuestras manos, debemos
preparar un empaste con Aceite de Oliva, vaselina (que nos
ayudará a dar cuerpo a la masa) y un poquito de mentol; antes de
acostarnos, nos untamos a conciencia las manos y las cubrimos
con unos paños de algodón, para que mantengan el empaste durante
toda la noche. A la mañana siguiente, observaremos la piel de
nuestras manos notablemente mejor hidratada.
También el Aceite de Oliva puede ser la solución a las puntas
abiertas de los cabellos. Mezclamos un huevo una cucharada de
vinagre y 2 de Aceite de Oliva; calentamos la mezcla (sin que
llegue a hervir) y la aplicamos a las puntas abiertas, para
aclarar 1/2 hora más tarde.
Un remedio para proporcionar brillo y nervio al cabello (además
de hidratarlo), es lavarlo con un una mezcla de 5 cucharadas de
Aceite de Oliva y 2 huevos (frotándolo a conciencia), enjuagarlo
bien y volver a lavarlo con el champú que usemos habitualmente,
hasta que desaparezca cualquier resto aceitoso de nuestro
cabello.
Otro truco para dar fuerza y humedad a nuestro cabello consiste
en aplicar una buena cantidad de Aceite de Oliva en el cuero
cabelludo y masajearlo largamente para que pueda penetrar
intensamente. Seguidamente, nos lavaremos el cabello y lo
rociaremos con cerveza; no aclararemos el cabello hasta pasadas
24 horas, para que la aplicación de la cerveza actúe lentamente.
Desde hace miles de años, el Aceite de Oliva es utilizado para
ungir cualquier parte del cuerpo antes de aplicar un masaje,
debido a que facilita la relajación de músculos y nervios.
El Aceite de Oliva fortalece también las uñas y suaviza las
cutículas. Antes de acostarse, remoje las uñas en una mezcla de
Aceite de Oliva tibio y jugo de limón. Use guantes de tela suave
y permita que el aceite penetre durante la noche.
Digestibilidad
Con respecto a otros aceites, el Aceite de Oliva presenta un
factor de digestibilidad mayor y, por lo tanto, resulta más
fácilmente absorbible por la mucosa intestinal (un alimento es
más digestible cuanto menos tiempo permanece en el aparato
digestivo).
Ilustramos brevemente el mecanismo de digestión de las
sustancias lipídicas. En una dieta normal, las grasas
constituyen, de media, el 20-40% de las calorías totales
consumidas diariamente (esto significa alrededor de 500 a 1000
calorías). Para que el intestino logre absorber las grasas y,
por lo tanto utilizarlas, deben ser modificadas, o bien atacadas
por las enzimas digestivas liberadas por las glándulas exocrinas
del páncreas que les reducen las dimensiones, dividiéndolas en
su constituyente base. Para que ello ocurra correctamente hace
falta que las grasas sean emulsionadas por las sales biliares,
cuya tarea consiste en orientar el lípido en la correcta
posición, permitiendo así un más cómodo ataque enzimático.
La digestibilidad de las grasas depende de la longitud de la
cadena y del tipo de ácidos grasos presentes en la molécula del
triglicérido. En particular la velocidad de la digestión
hidrolítica está relacionada con la presencia de cantidades
relevantes de ácidos grasos saturados (p.e. ácido esteárico). La
predominancia de un cierto tipo de ácido, en efecto, determina
las calidades nutricionales de la sustancia grasa y, por lo
tanto, su función metabólica. La alta digestibilidad del Aceite
de Oliva viene dada por la presencia de ácido oleico.
De este modo se posibilita el ataque de la bilis y por lo
tanto la penetración por la mucosa intestinal.