-
Aceite de oliva virgen y virgen extra:
aceite obtenido de la aceituna mediante procesos físicos,
sin tener contacto alguno con disolventes orgánicos y con
una temperatura durante su extracción, menor o igual a 35º
C.
-
Aceite de oliva virgen refinado:
Es un aceite que procede de los aceites de oliva vírgenes
corriente y lampante, no aptos para el consumo
directo. Mediante un proceso de refinamiento se hace
comestible, pero no se comercializa directamente a los
consumidores.
-
Aceite de oliva:
Es una mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva
virgen o virgen extra.
-
Aceite de orujo de oliva crudo:
Procede del orujo de la aceituna, que precisa disolventes
orgánicos para su extracción y por tanto no es apto para el
consumo directo.
-
Aceite de orujo de oliva refinado:
Aceite procedente del orujo de oliva crudo, no apto para el
consumo directo. Mediante un proceso de refinación se hace
consumible, pero no se comercializa directamente a los
consumidores.
-
Aceite de orujo de oliva:
Es la mezcla de aceite de orujo de oliva refinado y aceite
de oliva virgen o virgen extra, que llega a los
consumidores.

Categorías del aceite de oliva
-
Aceite de OLIVA VIRGEN EXTRA:
Aceite de oliva de características organolépticas
absolutamente irreprochables, cuya acidez expresada en ácido
oleico no podrá ser superior a 1º. Apto para el consumo
directo.
SON LOS ÚNICOS ACEITES QUE SE PUEDEN COMERCIALIZAR CON LAS
ETIQUETAS DE CALIDAD de las "Denominaciones de Origen".
Son aceites aromáticos, con cuerpo o suaves, que conservan todas
sus vitaminas y antioxidantes naturales.
La variedad, el suelo, el clima, la elaboración con mimo y otros
factores, imprimen un carácter específico y distinto al aceite
de cada comarca, al igual que sucede, por ejemplo, con los
vinos.
-
Aceite de OLIVA VIRGEN:
Aceite de oliva virgen de características organolépticas
irreprochables, cuya acidez expresada en ácido oleico no
podrá ser superior a 2º. Apto para el consumo directo.
Aceites similares a los anteriores, son aromáticos, con
cuerpo o suaves que conservan todas sus vitaminas y
antioxidantes naturales, pero con ligero defecto.
Por hacer una comparación, son el equivalente de los vinos
de mesa.
-
Aceite de OLIVA VIRGEN CORRIENTE:
Aceite de oliva virgen de buen gusto, cuya acidez expresada
en ácido oleico no podrá ser superior a 3,3º. La legislación
no permite su envasado. No son aptos para el consumo
directo.
Se usa para encabezar otros aceites o bien deben ser
refinados.
-
Aceite de OLIVA VIRGEN LAMPANTE:
Aceite de oliva virgen de gusto defectuoso o cuya acidez
expresada en ácido oleico sea superior a 3,3º. La
legislación no permite su envasado. No son aptos para el
consumo directo. Siempre se refina.
Los romanos utilizaban este aceite para el encendido de las
lámparas. De ahí su nombre.
Aceite de OLIVA REFINADO: No se encuentra en
el mercado, pero es utilizado para preparar el aceite de
oliva, para las conservas -sobre todo, de pescado- y para
otros usos alimenticios como mayonesas, margarinas, etc. No
son aptos para el consumo directo.
-
Aceite de OLIVA:
Es una mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva
virgen o virgen extra. En el mercado se encuentran
habitualmente los tipos de 0,4º y 1º. Por su sabor suave son
los más parecidos a los aceites de semillas. Son los más
abundantes en el mercado.
-
Aceite de ORUJO DE OLIVA CRUDO:
Aceite procedente del orujo de la aceituna que precisa
disolventes orgánicos para su extracción. No son aptos para
el consumo directo. No se encuentra en el mercado. Se
refina.
-
Aceite de ORUJO DE OLIVA REFINADO:
Procede del aceite de oliva crudo. No son aptos para el
consumo directo.
-
Aceite de ORUJO DE OLIVA:
Es la mezcla de aceites de orujo de oliva refinado y aceite
de oliva virgen o virgen extra que llega a los consumidores.